El Vino
El vino está considerado como una bebida alcohólica de graduación baja que resulta de la fermentación total o parcial del mosto (zumo de uva). La uva es el fruto de la vid denominada vitis vinífera, que es el único género de esta especie que produce fruto comestible. Al parecer es una de las primeras plantas cultivadas y acompaña al hombre desde el principio de la humanidad. No se sabe a ciencia cierta cuándo se descubrió el vino, pero lo más probable es que nuestro antecesor el homo sapiens al guardar alimentos en las cavernas que les servían de cobijo y almacén también tenía uvas, las cuales se encontraban en vasijas de barro; en alguna ocasión estas uvas se aplastarían y el zumo de la uva, ayudado por las condiciones de las cuevas, favoreció la fermentación dando lugar al origen de los primeros vinos. A lo largo del tiempo el vino ha sido símbolo de alegría y fiesta desde las civilizaciones más antiguas hasta nuestros días, muy especialmente en los pueblos de Europa y todo el Mediterráneo. Algunas religiones también tomaron éste como símbolo y representación de las mismas en las más diversas formas de manifestación y liturgia. Pero el cultivo de la vid es aún más antiguo, como ya se ha dicho anteriormente; los datos conocidos sitúan el origen de la vid en la cordillera del Cáucaso, trasladándose posteriormente hacia Mesopotamia y después hacia las riveras del Mediterráneo y Europa. Fue a orillas del Mare Nostrum dónde la vid encontró su mejor hábitat. Desde estas antiguas civilizaciones el vino ha tenido valor alimenticio, medicinal y cultural. En la época faraónica de Egipto se consideraba el vino como una bebida de gran calidad a la cual sólo tenían acceso las clases sociales más altas. Al formar el vino parte esencial de la dieta mediterránea y, al objeto de asegurar su calidad y buen estado se promulgaron las primeras leyes que regulaban la elaboración y venta del vino las cuales se incluyeron en el famoso código de Hammurabi.
Fueron los griegos los que inventaron las primeras prácticas de cultivo de la vid, les dieron un gran impulso por todo su imperio llegando a ser un punto de referencia mítico consagrándose incluso un dios al vino: Dionisos.
Los romanos también fueron grandes impulsores del vino por todos los rincones de su gran imperio, conociéndose así prácticamente por toda Europa (a Roma antiguamente se la conocía como Entorila, tierra de vino). Los vinos romanos tenían fama de una gran capacidad de duración. Las uvas más apreciadas eran la blanca moscatel y la malvasía. Los romanos también tenían su dios del vino: Baco. Tras la caída del Imperio Romano el cultivo de la vid retrocedió posiciones del privilegio que gozó durante tantos años. Fue en la Edad Media cuando volvió a renacer el cultivo de la vid auspiciados en buena medida por motivos religiosos. Durante esta época las hambrunas y epidemias recorrieron toda Europa, a partir del siglo XIII el fin de las epidemias hizo aumentar la demografía, se mejoraron las técnicas de cultivo y el excedente de mano de obra en el campo se trasladó a las ciudades desarrollándose así la creación de nuevos oficios. El comercio vivió un gran auge motivado en buena medida por estos desplazamientos naciendo así una nueva clase social: la burguesia. De extraordinaria importancia fue el hecho de la consagración de las grandes religiones monoteístas, desplazando así a las primeras religiones politeístas. En la época medieval el vino fue una bebida popular al poder ser almacenable, el agua no era potable y la cerveza sin lúpulo no duraba mucho tiempo. El vino se bebía como sustituto del agua debido a la suciedad y peligrosidad del agua de los pueblos medievales y al poder antiséptico del vino, muy al contrario que hoy en día que lo bebemos para degustarlo y disfrutarlo. Con el descubrimiento del Nuevo Mundo la vid fue introducida en América, desde donde vino precisamente un pequeño insecto que tanto daño haría años después a una buena parte del viñedo europeo (Francia y España principalmente), hablamos de la filoxera. En la Edad Moderna se establecieron las bases de la viticultura moderna.




